Franquicias en Perú

Franquicias destacadas

Franquicias de Exito

¿Viraje al centro?

Mandatario defendió el orden democrático y puso énfasis en la inclusión. Dijo que el mejor diálogo es el gasto social y pidió no tener miedo al pueblo. Señaló que se ha logrado erradicar el analfabetismo en 50 por ciento

A diferencia de anteriores ocasiones, el presidente Alan García no enfatizó esta vez en su discurso presidencial la importancia de mantener el rumbo macroeconómico, con cifras en azul que ya son una constante.

Esta vez su mensaje nos trajo una advertencia: la democracia está en peligro por injerencias extranjeras que buscan generar el caos y la violencia.

Por eso aseguró que uno de los dos grandes objetivos que se ha planteado para este año es defender el orden democrático.

El otro objetivo es salvar al Perú de la crisis mundial fortaleciendo la inclusión social.

Con respecto al primero García advirtió que la democracia tiene por adversario al modelo estatista y autoritario.

“La democracia es éticamente superior, pero es frágil porque sus libertades pueden ser aprovechadas en contra de ella; en cambio en el modelo autoritario y estatista se domina al Parlamento, se controla el Poder Judicial, se avasallan a la prensa y la televisión, se reeligen los gobernantes. Ese modelo lleva a la miseria y al desempleo porque afirma que solo se puede progresar con la inversión del Estado”.

El presidente afirmó que en el mundo global y sin fronteras de hoy “no hay diferencia entre el frente externo y el interno. Eso sería engañarse, hay un solo frente. (...) Desde donde esté cada peruano debe rechazar en voz alta al agitador politiquero y violentista”.

Tras la advertencia, esbozó cuatro recetas para fortalecer la democracia y enfrentar a los modelos extremistas .

La primera pasa por fortalecer los gobiernos regionales, instituyendo la segunda vuelta electoral que dé mayoría a sus autoridades. Actualmente basta que en primera vuelta un candidato a la alcaldía o al gobierno regional obtenga el 25% de los votos válidos para resultar electo.

En segundo lugar consideró necesario establecer la renovación de la mitad del Congreso a la mitad el gobierno. Si el Legislativo no concreta la reforma, anunció que convocará a un referéndum.

En tercer lugar planteó defender a los consumidores en casos concretos como en el cobro de las tarjetas de crédito (que calificó de “abusivo”), de las reconexiones telefónicas y de agua, y de los servicios de salud y educación. Para ello anunció que presentará al Congreso un código del consumidor.

En cuarto lugar propuso defender y depurar la democracia de los “corrompidos y corruptores” y recluirlos en “la nueva colonia penal de la selva que estamos construyendo para que ahí trabajen”.

Al respecto el ministro de Justicia, Aurelio Pastor, recién se dio por enterado de la construcción por el anuncio presidencial.

“Es una propuesta que acaba de hacer el presidente (...) Sobre esta propuesta yo pongo inmediatamente a trabajar al Instituto Nacional Penitenciario (INPE), primero para que se decida el lugar donde se va a construir, y para que se haga un diseño básico y tener una idea de cuánto puede costar”, dijo el ministro.

DESCENTRALIZACIÓN POPULAR

Pero el énfasis presidencial estuvo en otro anuncio, una suerte de profundización de la participación ciudadana a través de diversos estamentos: regional, municipal, la población organizada y los jóvenes. “Debemos dar más participación directa al pueblo; el pueblo propone pero no ejecuta, debemos darle participación en la ejecución de las obras, y en el uso de los recursos”.

García acuñó el término de “descentralización popular” como parte de su estrategia para evitar en adelante conflictos sociales como el de Bagua, que tuvo trágicas consecuencias.

“La mejor manera de dialogar es gastar entregando al pueblo los recursos. Esa es la mejor manera de poner coto a cualquier protesta o reclamo haciendo que el pueblo mismo gaste en su favor, y esto adelantándome a cualquier respuesta, no es populismo ni desorden”. El presidente les dijo a quienes pedían una reforma del Estado que esta es la respuesta: “Más recursos directamente al pueblo, más descentralización popular”.

Al final del discurso, García se refirió al sector Defensa, y subrayó que se han efectuado las inversiones del Núcleo Básico de Defensa. “Aquel que quiera agredir a nuestra patria tendrá una terrible sorpresa. El Perú está preparado para defenderse en todos los campos.

OPTIMISMO Y AUTOESTIMA

Estas recetas para defender el sistema democrático fueron sazonadas con invocaciones al optimismo y a la autoestima. García concluyó invocando a los peruanos a defender el orden democrático. “Avancemos más rápidamente refundando nuestro Estado.”

El presidente ingresó a la Catedral a las nueve de la mañana para asistir a la Misa y Te Deum, tras eso se retiró a Palacio de Gobierno y luego se dirigió al Congreso, adonde llegó minutos después de las 11 y pronunció su discurso que duró una hora y 25 minutos.

Publicidad

Nuevas Franquicias